Si Myanmar o India son sinónimos de color, Japón es el equivalente de sofisticación.
Es cierto: la mayor parte de la gente usa ropa occidental en el día a día. Es difícil toparse con una geisha en el metro. Pero cuando se trata de vestirse “elegante”, muchos japoneses no dudan en volver a las prendas tradicionales de su país. Piezas auténticas, de alta complejidad y refinación.